Cuento de los siete velos...
Con infinita paciencia y la mayor delicadeza se dispuso a quitarle cada uno de los siete velos:
Comenzó por el velo del miedo. Siguió con el de la culpa. A éste le precedió la ansiedad. Luego fue desgarrado el velo del pesimismo. Más tarde se notó libre de la apatía. A su lado cayó el velo de la ignorancia. Y al verse libre de los anteriores, ella misma se quitó el velo de la tristeza. El pudo deleitarse con el fulgor de su belleza desnuda. Ella vino a refugiarse entre sus brazos. Invocaron al amor y éste acudió a ofrecerse como alimento. Una vez saciado su apetito se entregaron en brazos de Morfeo.
Antes de que ella despertase él posó sobre su cama los siete velos que iban a formar parte de su nuevo atuendo: El velo de la autoestima.El velo de la empatía. El velo de la paciencia. El velo del optimismo. El velo del entusiasmo. El velo de la motivación y el velo de la alegría.
La conocía bien y sabía que con su n
ueva ropa iba a brillar como una estrella. Ella se despertó y fue poniéndose cada uno de los velos. Al finalizar se acercó al espejo para ver la imagen que éste le ofrecía.
¿Cómo te ves? preguntó el.
Radiante, respondió ella.
El señor anónimo dijo
Yo... el único "velo" que me cubre es el de la túnica de Neso :(
Ahora entiendo un poco más la canción de "El bufón, la princesa y la bola" de Javier Krahe... En la que habla de "los siete velos"...
Gracias por poner estas historias tan interesantes... Aunque vuelvo a lo que ya he dicho... la mujer no necesita velos (aunque los velos que le da el tipo ya los quisiera yo), brilla por sí sola... Como dice Benedetti: "una mujer desnuda y en lo oscuro/ tiene una claridad que nos alumbra/ de modo que si ocurre un desconsuelo/ un apagón o una noche sin luna/ es conveniente y hasta imprescindible/ tener a mano una mujer desnuda."
Besos :)
27 Abril 2006 | 06:02 AM